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11 de noviembre de 2010

Cuba, la Iglesia Católica, “prisioneros políticos” y el bochorno de las contradicciones.

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Cuba, la Iglesia Católica, “prisioneros políticos” y el bochorno de las contradicciones.

Por Justo Cruz*

 Foto © Virgilio PONCE

Acabo de leer un artículo en un periódico de Miami bajo el título “Raúl Castro incumple el plazo para excarcelaciones” y no se me ocurre otra cosa que repetir aquella frase cubana que dice: “le ronca los c...”.

En el artículo se habla de un “histórico diálogo” con el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, en el que el gobernante cubano Raúl Castro “al parecer” le había prometido liberar a 52 “opositores”. Para la mayoría del pueblo de Cuba agentes vende patria al servicio de una potencia extranjera declarada enemiga acérrima de la revolución cubana.

Vaya “histórico diálogo”.
Estos rufianes de la “democracia” devenidos opositores, trabajan al servicio de la CIA, USAID, la Fundación Cubana Americana y toda esa amalgama de delincuentes disfrazados de organizaciones que no han hecho otra cosa que sembrar el terror contra nuestro pueblo a lo largo de 50 años.
Estos actos de traición a la patria no solo son ilegales desde el punto de vista de la legislación cubana sino que están contempladas en las leyes de todos los países del mundo y del derecho internacional que sanciona asociarse con una potencia extranjera con el objetivo de promover su política exterior. Al hacerlo, estos ciudadanos dejan de ser opositores para convertirse en agentes de una potencia extranjera violando de esta forma las   leyes vigentes.
¿Qué país del mundo permitiría que sus ciudadanos se asociaran con organizaciones que cometieran actos terroristas contra su propio pueblo? ¿Estarían libres?

Hay que tener “el corazón en el medio del pecho” como se dice en Cuba para soportar tanta falacia.

El gobierno cubano decidió en un acto de buena voluntad liberar a una parte de estos delincuentes que después de ser liberados siguen actuando en detrimento del pueblo de Cuba y  al gallinero de Miami no se le ocurre otra cosa que cacarear  exigiendo más concesiones como si la razón y la verdad estuvieran de su parte.

Es increíble que mientras Obispos y políticos siguen hablando de excarcelaciones de agentes a sueldos de interés extranjeros, René, Gerardo, Fernando, Antonio y Ramón siguen en las mazmorras del imperio cumpliendo monstruosas condenas por proteger a nuestro pueblo de actos terroristas.

Estos verdaderos cubanos arriesgaron sus vidas para salvar la de cientos de miles de coterráneos evitando  que más aviones como el de Barbados fueran derribados en pleno vuelo, para evitar que esos delincuentes y terroristas internacionales bajo el comando de la CIA siguieran poniendo bombas en hoteles cubanos y en centros turísticos, y que continuaran introduciendo calamidades en nuestro tierra.

¿Qué hubiera pasado si la Seguridad del Estado cubana no hubiera impedido a tiempo que el terrorista Yhosvani Sury hubiera puesto las bombas en el cabaret Tropicana de La Habana? misión que le había sido encomendada por el terrorista Santiago Álvarez, agente de la CIA autor de diversas acciones criminales contra Cuba en la que murieron asesinadas personas indefensas entre ellas niños.

Esta es la verdadera razón por la que nuestros héroes permanecen  prisioneros mientras delincuentes y terroristas vende patria ya se pasean libremente por las calles de Miami haciendo de las suyas en nombre de los “derechos humanos” a conveniencia de aquellos que siguen pisoteando los derechos de los que con valor le contradicen. Así anda este mundo de hoy, dirigido por políticos oportunistas que han convertido a las Naciones Unidas y al Parlamento Europeo en un nido de lobos hambrientos hacedores de guerra en nombre de la “democracia” y los “derechos humanos”

Yo, aunque nunca fui partidario de este tipo de diálogo con la Iglesia Católica siempre tuve la esperanza de que quizás este gesto de buenas intenciones fuera el primer paso para la normalización de las relaciones entre los parlamentarios europeos y el gobierno de La Habana por el bien de nuestro pueblo. Lo que ha venido después no parece ser muy alentador.

El 25 de octubre del 2010 los cancilleres de 27 países europeos decidieron rechazar la propuesta de la cancillería española de levantar la Posición Común que limita las relaciones entre la Unión Europea y Cuba. Como estos “señores de la democracia” saben que la decisión carece de todo tipo de fundamento moral y lógica política, se recomienda que no obstante la coordinadora Catherine Ashton debe “explorar” en conversaciones con diplomáticos cubanos como se deben mejorar las relaciones con La Habana y que la misma debe presentar sus recomendaciones al respecto en el mes de diciembre.

Según la prensa la señora Ashton no tiene pensado viajar a La Habana pero si se encontrará con representantes del gobierno cubano.

Yo realmente no sé que espera esta señora que le digan los funcionarios cubanos para que ella le recomiende al Parlamento Europeo cambiar la posición. Yo si sé que nuestros funcionarios ahora deben estar más convencidos que nunca que los políticos europeos están jugando a la política del “todo o nada”.

La destrucción de la revolución cubana es el objetivo. La decisión del gobierno de Cuba de poner en libertad a los mercenarios apátridas parece que los ha envalentonado.

Ahora, lo perverso y lo  macabro del asunto es que los mismos países de la Unión Europea que un día antes habían votado a favor de mantener una política de bloqueo y antagonismo contra el gobierno de la República de Cuba,  días después votan  por una resolución que condena el bloqueo contra el mismo país. Dicha resolución de condena contó con el apoyo de 187 países de los 192 miembros.

Estados Unidos de América fue condenado por la mayoría de los países miembros de las Naciones Unidas por el inhumano bloqueo económico al que han sometido al pueblo de Cuba. La sala de sesiones de la ONU se llenó de aplausos de reconocimiento y gratitud a la delegación cubana.

Los Estados Unidos e Israel votaron en contra y las Isla Marshall, Palau y Micronesia se abstuvieron, mientras el mundo se pregunta ¿por qué? Lo de Israel se puede entender. Ellos no pueden votar en contra de los intereses de la nación que mantiene con millones de dólares su guerra sionista y genocida contra los indefensos palestinos. El juego se mantiene, un país apoya los desmanes del otro y los dos siguen cometiendo atrocidades.

Pero lo de las islitas del pacífico, esto si que todavía es una incógnita.

Hace unos días conocí a un ciudadano socialdemócrata que se apareció a escondidas en una actividad de solidaridad con Cuba. Un sindicalista alemán, un joven socialdemócrata que venía a demostrarnos su solidaridad con la revolución cubana pero “en silencio”. Según sus palabras, como él hay muchos por ahí entre los verdes y los socialdemócratas, pero por desgracia son los pocos los que tienen el valor de manifestarse. Así anda la democracia por aquí por Europa.

Él me decía que esperaba que los parlamentarios europeos esta vez se abstuvieran de votar a favor de mantener la Posición Común porque ya se sabía que dentro de unos días el portal de internet “Wikileaks” publicaría aproximadamente 400.000 documentos que demostrarían los desmanes cometidos por el gobierno de los Estados Unidos en su guerra genocida contra el sufrido pueblo iraquí. Votar a favor de la Posición Común contra Cuba sería ya una cuestión moral, una burla al sentido común de cada ciudadano de la Unión y valga la redundancia.

Desgraciadamente este sindicalista socialdemócrata de buenas intenciones se equivocó, parece que la moral empieza a escasear en el Parlamento Europeo.

Wikileaks ha publicado 391.832 documentos que demuestran actos de terrorismo de estado que con el consentimiento del Pentágono y la Casa Blanca soldados norteamericanos y sus vasallos iraquís cometieron y cometen contra el sufrido pueblo iraquí.

La Posición Común se mantiene, como también se mantienen los desmanes que cometen contra la humanidad los gobiernos de turno de Norteamérica.

Se trata de un dossier que contienen documentos que prueban los actos de terrorismo de estado y barbarie política. Lo que hasta ahora habían sido conjeturas e informaciones de segunda y tercera mano se ha convertido en realidades documentadas por el mismísimo Pentágono, informaciones de primera mano. Pruebas irrefutables que demuestran con qué descaro y falta de pudor los señores de la casa Blanca se han burlado de la opinión pública internacional. Según estos documentos solo entre los años 2004 y 2009 se habla de más de 109.000 muertos víctimas de las bombas “made in USA”, “made in Germany” y de otros países acostumbrados a vivir del negocio de hacer guerras. Otras organizaciones especializadas como Irak Body Count hablan de más de 150.000 víctimas.

Este es el costo que ha tenido que pagar el pueblo iraquí para ser liberado de un tirano que se envalentonó a hacer guerras y a oprimir a su pueblo gracias al beneplácito y el apoyo de los gobiernos de los Estado Unidos.

En esos documentos se habla de asesinatos, de ejecuciones extrajudiciales de violaciones, maltrato y tortura a civiles indefensos, una clara violación del derechos más elemental, el derecho a la vida.

La aberración se ha apoderado de la Casa Blanca y esta contaminando al parlamento europeo y a sus políticos de pacotillas. Estos son los criminales de guerra que se llenan la boca para hablar de los derechos humanos mientras ellos mismos cometen esos desmanes de lesa humanidad tratando  de dictar a punta de bayoneta como se deben hacer las cosas en este mundo para imponer sus intereses. Actuando siempre bajo la premisa de “haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”. Mientras el mundo se pregunta ¿hasta cuándo? Y el pueblo de Cuba sigue si entender ¿por qué?

Y la prensa de Miami envalentonada, respondiendo como siempre a los intereses de sus pagadores, los mismos de siempre, esa claque de anticubanos que lleva 50 años haciendo como si ganaran pero perdiendo.


Justo Cruz*, cubano residente en Alemania y Coordinador de Cuba Si (www.cuba-si.org)
 
Foto © Virgilio PONCE