Recomienda este BLOG

Seguidores

30 de octubre de 2010

El disidente cubano Guillermo Fariñas y el Premio Sajarov del Parlamento Europeo

PorCubaTodo

El disidente cubano Guillermo Fariñas y el Premio Sajarov del Parlamento Europeo
por Salim Lamrani
El 21 de octubre de 2010, el Parlamento Europeo anunció el galardonado 2010 del Premio Sajarov ³por la libertad del espíritu², y lo otorgó al disidente cubano Guillermo Fariñas Hernández. Según la institución europea, éste se inscribe ³en un largo linaje de disidentes, defensores de los derechos humanos y de la libertad de pensamiento². El presidente del Parlamento Jerzy Buzek apuntó que el opositor al gobierno de La Habana ³estuvo listo a arriesgar la salud y la vida para cambiar las cosas en Cuba². Se trata de la tercera vez en nueve años que un opositor cubano recibe esta distinción, después de las Damas de Blanco en 2005 y Oswaldo Payá en 2002.1

Conviene volver sobre el recorrido personal de Guillermo Fariñas y su ingreso en el mundo de la disidencia en Cuba, antes de evocar la politización del Premio Sajarov.
Guillermo Fariñas
Nacido el 3 de enero de 1962, Guillermo Fariñas es un antiguo soldado que sirvió en Angola en 1981, en la lucha por la independencia de la nación africana y contra el régimen racista de Sudáfrica. Durante mucho tiempo fue un ferviente admirador del proceso revolucionario, y su padre había participado en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista al lado de Fidel Castro. Tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la aparición de las primeras dificultades económicas en Cuba, abandonó entonces la Juventud Comunista, sin tomar, no obstante, una posición política contraria al gobierno de La Habana.2

Sólo fue en 2003 cuando realizó un viraje ideológico de 180 grados y dio la espalda a las ideas que defendió antaño. Integró entonces la disidencia y fundó la agencia de prensa Cubanancan Press, financiada por ³cubano-americanos anticastristas², según la agencia estadounidense Associated Press.3 El Parlamento Europeo señala que es ³partidario de la no violencia² y que realizó ³no menos de 23 huelgas de hambre para atraer la atención sobre la opresión de los disidentes cubanos y reclamar la libertad de acceso a Internet². Subraya también que pasó once años en prisión -en realidad nueve, pero estuvo encarcelado un poco más de un año- sin revelar las razones de las diferentes condenas.4

En ningún momento, la entidad europea afirma que sus estancias en prisión se debieron a su actividad política por la simple razón que sus encarcelaciones se debieron a delitos comunes. La discreción del Parlamento Europeo respecto a los antecedentes penales de Fariñas es comprensible, pues sus actos delictivos desacreditan la afirmación del carácter ³no violento² del Premio Sajarov 2010.5

En efecto, Fariñas dispone de serios antecedentes penales. En 1995, fue condenado a tres años de prisión sin internamiento y a una multa de 600 pesos tras agredir violentamente a una mujer, colega de trabajo del instituto de salud en el cual ocupaba un puesto de psicólogo, ocasionándole múltiples lesiones en el rostro y en los brazos. Realizó entonces su primera huelga de hambre.6

En 2002, en la ciudad de Santa Clara, en la provincia de Las Villas, Fariñas agredió a un anciano con un bastón. El anciano, gravemente herido, fue llevado al hospital con urgencia donde fue sometido a una operación quirúrgica para extirparle el bazo. Después de ese delito, fue condenado a cinco años y diez meses de prisión. Realizó de nuevo una huelga de hambre y se benefició de una medida de licencia extra-penal el 5 de diciembre de 2003 por razones de salud.7

Al respecto, la agencia de prensa EFE se limita a declarar que fue condenado ³por los delitos de desorden público y atentado², sin proporcionar más detalles.8 Por su parte, Associated Press es más explícita y recuerda que ³algunos de sus problemas judiciales se deben a la agresión de una colega de trabajo y otro comportamiento violento².9

En 2005, Fariñas empezó otra huelga de hambre y exigió que el Estado Cubano le instalara un acceso a Internet en su casa. Se reunió con la representación diplomática estadounidense de La Habana, la Sección de Intereses Norteamericanos, la cual financia sus actividades. Reconoce sin problema esta realidad. El diario francés Libération señaló que ³Fariñas nunca ha negado recibir 'donaciones' de la Sección de Intereses Norteamericanos para procurarse una computadora y ejercer su oficio de 'periodista independiente' en Internet².10

Pero Guillermo Fariñas fue realmente mediatizado a partir del 24 de febrero de 2010 cuando inició, en su casa, una huelga de hambre, que duró hasta el 8 de julio de 2010, para exigir la liberación de los que califica de ³presos de opinión², en referencia a los opositores condenados por aceptar el financiamiento de Estados Unidos. 11 Por otra parte, a este respecto, la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), que depende del gobierno federal, admite que financia a la oposición cubana. Según la Agencia, para el año fiscal 2009, la suma de la ayuda destinada a los disidentes cubanos se elevó a 15,62 millones de dólares. ³La gran mayoría de esta suma se destina a individuos que se encuentran en cuba. Nuestro objetivo es maximizar la suma del apoyo del cual se benefician los cubanos en la isla²12.

La organización gubernamental enfatiza también el siguiente punto: ³Hemos formado centenares de periodistas en un periodo de diez años cuya labor ha aparecido en grandes medios de comunicación internacionales². Esta declaración destroza las afirmaciones sobre el carácter independiente de los periodistas opositores en Cuba. Formados y estipendiados por Estados Unidos, responden ante todo a los intereses de Washington, cuyo objetivo es, como lo señalan los documentos oficiales del Departamento de Estado, un ³cambio de régimen² en la isla.13

Desde un punto de vista jurídico, esta realidad ubica de hecho a los disidentes que aceptan los emolumentos ofrecidos por la USAID en una situación de agentes al servicio de una potencia extranjera, lo que constituye una grave violación del código penal en Cuba, pero también en cualquier país del mundo. Cuestionada al respecto, la Agencia se limita a recordar que ³nadie está obligado a aceptar o formar parte de los programas del gobierno de Estados Unidos².14



La última protesta de Fariñas había afectado gravemente su estado de salud y sobrevivió sólo gracias a la atención médica que le brindaron las autoridades cubanas. Agradecido, no vaciló en expresar su gratitud al equipo médico que se ocupó de él, durante una entrevista concedida a la televisión española mientras se encontraba en el hospital.15

Guillermo Fariñas jamás ha tenido problemas para expresar su opinión respecto al gobierno cubano. Ha gozado al respecto de una libertad de expresión total. Para convencerse de ello, basta con echar un ojo a sus declaraciones emitidas durante su última huelga de hambre. 16 Durante su estancia en el hospital, concedió regularmente entrevistas a la prensa occidental, y atacó con virulencia a las autoridades de la isla. He aquí algunos extractos de una entrevista otorgada a Reporteros sin Fronteras el 8 de abril de 2010: ³El régimen castrista es totalmente retrógrado, arcaico, con una falta total de flexibilidad, de humanismo, con una crueldad marcada que deja morir públicamente a sus opositores². Fariñas no vacila en referirse al ³régimen totalitario cubano² y denuncia sin problema ³las crueldades, los abusos, las torturas² que se cometerían en la isla.17

Fariñas no está exento de contradicciones. Mientras se muestra muy crítico del sistema cubano y compara la vida en la isla a un infierno, se niega a emigrar a pesar de una propuesta de acogida por parte de España.18 En efecto, resulta curioso negarse a vivir en la novena potencia económica mundial y preferir un pequeño país del Tercer Mundo que sufre de innegables dificultades económicas agravadas por el embargo impuesto por Estados Unidos y por la crisis mundial. Hay una razón para ello. Si abandona Cuba, Fariñas no recibiría ninguna ayuda financiera ni de Estados Unidos ni de la Unión Europea.

La politización del Premio Sajarov
El Parlamento Europeo escogió, por tercera vez en nueve años, a un disidente cubano para el Premio Sajarov, a pesar de la calidad de los otros dos pretendientes, la ONG israelí Breaking the Silence y la opositora etíope Birtukan Mideksa.19

Breaking the Silence fue creada por soldados israelíes y antiguos combatientes y ³muestra al público israelí la realidad de la ocupación israelí vista a través de los ojos de los soldados. Participa en el debate sobre el impacto de la ocupación prolongada de los territorios palestinos², según el Parlamento. En cuanto a Birtukan Mideksa, se trata de una política y antigua jueza etíope, líder de la oposición, condenada a cadena perpetua en 2008 por denunciar el encarcelamiento de los opositores en su país, que luego fue liberada en octubre de 2010.20

No se trata de criticar a Guillermo Fariñas por su acción. Hace falta cierta dosis de valentía personal para arriesgarse la vida mediante una huelga de hambre. No obstante, la elección del Parlamento Europea es discutible en la medida en que utiliza primero y ante todo parámetros políticos. En efecto, dominado por la derecha, el hecho de recompensar otra vez a la oposición cubana en detrimento de todas las personas que arriesgan verdaderamente la vida en el mundo por defender la causa de los derechos humanos y las libertades, no puede ser fruto del azar.21

Además, esta distinción aparece mientras el gobierno cubano ha procedido a la liberación de la casi totalidad de los prisioneros llamados ³políticos² listados por Amnistía Internacional. Los trece últimos, después de la liberación de 39 personas desde julio de 2010, serán liberados antes de finales de noviembre de 2010, según el acuerdo entre La Habana y la Iglesia Católica Cubana.22 Sólo se puede constatar que la decisión del Parlamento se basa sobre todo en criterios ideológicos y arroja una sombra sobre la credibilidad de los objetivos oficiales del Premio Sajarov, a saber la defensa de los derechos humanos.

Algunos parlamentarios europeos han criticado esta decisión, tomada en comité limitado a puertas cerradas durante la Conferencia de los Presidentes, y no en sesión plenaria en presencia de todos los diputados. El eurodiputado Willy Meyer del grupo Izquierda Unida ha lamentado la ³opción ideológica que nada tiene que ver con la defensa de los derechos humanos en todo el mundo, en un momento de guerras y gravísimos problemas en el que miles de activistas de los derechos humanos son perseguidos en el mundo, mientras su labor o no se reconoce o se oculta².23 Por su parte María Muñiz, portavoz de los socialistas españoles en la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, ha deplorado que los demás candidatos hayan sido ignorados y que la ³progresiva liberación de presos cubanos disidentes² no se hay tenido en cuenta.24
Conclusión
Guillermo Fariñas ha escogido, como los opositores cubanos mediatizados por la prensa occidental, vivir de la actividad disidente, pues ofrece perspectivas financieras innegables y un nivel de vida muy superior al de los cubanos en un contexto marcado por dificultades económicas y penurias materiales. El Premio Sajarov no es sólo una distinción honorífica. Se trata también de una fuerte retribución económica de 50.000 euros. Representa una suma considerable, sobre todo para los cubanos, cuando se sabe la realidad del sistema social en la isla. Como ejemplo, Fariñas no ha tenido que pagar un centavo por su hospitalización de varios meses, es propietario de su vivienda, como el 85% de los cubanos, y se beneficia de la libreta que le permite conseguir gratuitamente productos alimentarios.

Guillermo Fariñas tiene todo el derecho a expresar abiertamente su desacuerdo con un sistema político que defendió hasta los treinta años. No debe ser criticado por ello. Tampoco deben ocultarse sus antecedentes penales. No obstante resulta difícil de creer, al ver los poderosos intereses políticos y mediáticos occidentales que lo apoyan, que su acción es verdaderamente independiente y únicamente enfocada en la cuestión de los derechos humanos. Al aceptar los emolumentos de Washington -que financia públicamente a los opositores cubanos -, se pone al servicio de una política destinada a derrocar al gobierno cubano.